Mientras en Nogales y San Luis RC, contribuyen al crecimiento comercial
Javier Mercado Velderráin
Agua Prieta, Son.- Mientras en Nogales y San Luis Rio Colorado, fronteras sonorenses con Los Estados Unidos, las instalaciones y los servicios de la aduana mexicana son factor para impulsar el desarrollo, acá en Agua Prieta es todo lo contrario.
A diario, cientos de conductores -y peatones- tienen que soportar las molestias que genera el acceso (uno solo para automóviles) con el que los inspectores de aduana reciben a los que vienen “del otro lado”.
Para muchos es inconcebible este cuello de botella, que propicia que en horas pico, se formen largas y molestas filas para poder ingresar a territorio mexicano.
La gente se pregunta, quienes son los orates que disponen estos obstáculos?.
Aparte de un solo carril de acceso, los automovilistas se tienen que topar con camionetas atravesadas, enormes piezas de cemento que se colocan para proteger supuestamente de un eventual ataque a tiros de lado mexicano.
Pero quizás lo más molesto, es la actitud de algunos inspectores que ven en cada ciudadano a un potencial delincuente o infractor.
Hay quienes ofrecen un trato despótico, se exceden en las revisiones, hacen sentir su poder del que una vez despojados, los vuelve a su triste realidad de ser nadie.
La gente ya no se queja porque sabe que es inútil hacerlo.
Por más denuncias que ha habido, el sistema no cambia, y la gente tiene que soportar abusos, malos tratos, y un servicio cada vez más deficiente, que solo mejora cuando el cruce de mercancías es un “negocio” para los que mandan ahí en ese punto.