El juicio político en
Mayorkas estaba acusado por la Cámara de Representantes de dos cargos, dejación de funciones al hacer caso omiso voluntariamente de las leyes federales sobre inmigración, y abuso de la confianza pública por supuestas declaraciones falsas sobre el estado de la seguridad en la frontera. El secretario había rechazado ambas imputaciones.
El proceso en la cámara alta comenzó a primera hora de la tarde con el juramento del centenar de senadores como jurado, como estipula el protocolo. A continuación, el líder de la mayoría demócrata, Chuck Schumer, convocó una votación para declarar inconstitucional el primer cargo por no cumplir el requisito que establece la ley estadounidense para un juicio político: que se trate de un delito de suma gravedad. Los 51 senadores de su partido se pronunciaron a favor. Entre los republicanos, 48 lo hicieron en contra. Una senadora de este grupo, Lisa Murkowski, se abstuvo.