Entre aplausos y v
ítores, el presidente electo de Argentina, Javier Milei, salió al escenario pasadas las diez de la noche, donde lo esperaba su hermana Karina, El Jefe. “Buenas noches a todos los argentinos de bien”, arrancó, “hoy comienza la reconstrucción de Argentina”. No será un trabajo fácil, anticipó el referente de La Libertad Avanza, sino que requerirá cambios drásticos y urgentes. Sabe que parte de la población resistirá esos cambios, pero advirtió que será implacable contra las protestas violentas.
“Ar-gen-tina, Ar-gen-tina”, interrumpieron su discurso los presentes en el búnker electoral, situado en un céntrico hotel de Buenos Aires. El ultraderechista ha arrasado con el 56% de los votos a su rival, el peronista Sergio Massa.