El té es una de las bebidas más consumidas alrededor del mundo. Una de sus variedades más conocidas es el té verde, famoso mayormente por sus propiedades benéficas a la salud.
Sin embargo, esta variedad no es la única con grandes “poderes”. Gracias a un estudio realizado por la Universidad de California en Los Ángeles, se ha demostrado que el té negro también tiene grandes beneficios que ofrecer.
Una de las ventajas que nos ofrece esta bebida es la disminución de bacterias intestinales “malas” que propician la obesidad y el aumento de las bacterias “buenas” que provocan la reducción de la masa corporal.
Esto significa que es un excelente auxiliar para la pérdida de peso y por lo tanto, del mantenimiento de una buena salud. Esto es debido a sus grandes cantidades de polifenoles, con efectos antioxidantes, que estimulan el metabolismo.
Si planeas incorporarlo a tu dieta, consume como máximo 2 tazas al día; en ayunas o dos horas después de que hayas cenado. Recuerda que no debes endulzar esta bebida para obtener todos sus dones.
Para que no te canses de su sabor, puedes agregar un poco de jugo de limóny tomarlo como té helado, o al momento de infusionar agrega canela para especiar y mejorar sus propiedades reductivas.
Y por supuesto, no olvides consultar a tu médico o nutriólogo de los cambios que planees hacer a tu dieta, ya que el conoce mejor tu organismo y los efectos que puede tener en él.