Javier Mercado Velderráin
Agua Prieta, Son.-
Cada vez es más “normal”, ver rostros desangelados, de personas preocupadas y “haciendo milagros”, cuando van al super.
El dinero no alcanza, si acaso, para adquirir lo más básico.
La carne, solo por citar un ejemplo recurrente, es un producto inalcanzable, prohibitivo para la gente de bajos ingresos.
La inflación está tremenda, todo carísimo, ,son los comentarios entre los consumidores en el supermercado, en la tienda de conveniencia, en cualquier “taniche”
Todo indica que la “bonanza” que generó el aumento al salario mínimo , fue efímera.
La realidad que viven los consumidores es que el dinero no alcanza, ya no se puede ir más allá de comprar lo estrictamente necesario.
Hay caso excepcionales de gente que si tiene capacidad económica sobra, pero son los menos, cada vez menos están en esa condición.
La gran mayoría, la sufren cada vez que tienen que ir al super, o a la tiendita de la esquina.